miércoles

© Otros tiempos, siempre lo mismo






Sentada en la sala de espera, entre otras como ella, Marcela pensaba si esta vez tendría suerte. Quería ser actriz e iba a hacer una entrevista a ver si la contrataban para hacer un anuncio, aún no sabía de qué. Por algo había que empezar. Allí, entre aquellas mujeres se sentía un poco rara, medía uno ochenta y cinco, pesaba cincuenta kilos, su cara era angulosa, los labios gruesos. Muy diferente a la mayor parte de sus compañeras.

Una vez más salió de la reunión desilusionada. No encajaba en lo que estaban buscando.

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