domingo

Nubes blancas en un cielo azul -4º







De la Red



   Dejó atrás los verdes montes, los pinos viejos y todo lo que había rodeado su vida hasta entonces. Conducir sin prisa y sin preocupación le proporcionaba una sensación agradable de libertad. Buscó en la radio del coche una emisora donde solo sonara música y cuando vio que alguna canción le era familiar se puso a cantar a plena voz, como si quisiera acallar con sus gritos los pensamientos que le embargaban.
   Llevaba conduciendo varias horas cuando, a lo lejos, sobre una ligera colina vio un grupo de casas de paredes de piedra, rodeadas de algunos huertos y de pequeños graneros. Para llegar a él, un camino estrecho serpenteaba entre los pastos y desembocaba en la carretera principal. Era mediodía y el sol daba de lleno en las paredes de piedra, encaladas de blanco. Tenía hambre y ganas de descansar un poco, así que marcó con el intermitente que iba a girar y circuló por el camino de baches y polvo. A medida que se acercaba, Pablo pudo ver de cerca el pueblo y darse cuenta de que parecía desierto. Los edificios estaban cuidados, pero las ventanas permanecían cubiertas por persianas o contraventanas, cerradas a cal y canto. Pensó en dar la vuelta. Allí parecía que no había nadie. Pero la estrecha carretera no le permitía hacer el giro sin meterse en los campos, separados de la misma por una profunda cuneta de la que le costaría mucho salir si se atascaban las ruedas.
   Dos calles y una pequeña plaza en la que se situaban la Iglesia, con un campanario espigado con dos campanas minúsculas y un edificio blanco de una sola planta, con un parquecito alrededor que podría ser una escuela. Varios árboles daban sombra a dos o tres bancos, en una esquina, cerca de una preciosa fuente metálica con una cara de león, de cuya boca brotaba el agua constantemente. Justo en ese momento, una mujer de edad incierta, abría la puerta de la casa más grande de las que miraban a la plaza. Pablo aparcó el coche donde quiso, allí no parecía haber problemas para hacerlo y se acercó rápidamente a la señora, antes de que desapareciera dentro.

No hay comentarios: