domingo

Cosas de siempre




La pasada noche fue noche de Halloween, aunque esta celebración, así tal como se hace ahora, sobre todo entre los niños, nada tiene que ver con nuestras tradiciones o costumbres, contemplé con agrado la calle animada por grupos de brujas, zombies y otros monstruos pequeñitos y sonrientes que me amenazaban con truco o trato, agitando las manos en el aire. Las mías estaban ocupadas en ese momento por una bolsa llena de caramelos y por una bandejita con huesos de santo, que acababa de comprar para celebrar en casa esta tradicional fiesta.

Volví contenta, me reía yo sola a riesgo de que alguien pensara que estoy algo loca. Los niños miraron la bolsa de caramelos y la bandeja de huesitos y sin dudarlo un instante, dejaron esta última casi vacía. Bueno, algunas cosas siguen siendo como siempre, aunque no lo parezca.


Rosa G.

2 comentarios:

Juan Francisco dijo...

Hay pequeñas cosas que siempre perduran

Antonio Aragüés dijo...

Lo importante permanece.