miércoles

Sensaciones







Un hombre de 77 años, cuatro ates de morir, paseaba por el jardín de su casa. Al hacerse de noche regresó al interior de la casa. Entonces tomó un papel roto y escribió esto:

"He tenido todo el día una sensación estúpida y triste. Hacia la noche ese estado de ánimo se transformó en un deseo de caricias, de ternura. Como en mi infancia, hubiera deseado abrazarme a un ser querido y comprensivo, llorar de dulzura y ser consolado... Volver a ser pequeño y acercarme a mi madre, tal como la imagino. Sí, sí, a mi mamá, a la que nunca pude llamar así porque no hablaba aún cuando ella murió"

Luego, con una ternura que evita la cursilería, sabiendo que aquel escrito no estaba dirigido a nadie, dice:

"Ella es mi más alta representación del amor puro, no del frío amor divino, sino del cálido amor terrestre, maternal... ¡Mamá, álzame, mímame! Todo esto es una locura, pero es verdad".

Desde 1910 la tumba de este hombre continúa en el mismo lugar y son muchos los que aún la visitan, un siglo después. Por su deseo expreso, ni un solo símbolo religioso lo adorna.

En la foto, con la edad que tenía cuando escribió aquello.

4 comentarios:

Tramos Romero dijo...

Me ha producido una gran ternura, ganas de abrazarle, de darle cuanto pide.
¿Ingrata? o ¿grata?, la vida y sus personas.
Gracias muchas gracias por compartir.

No me es posible hacerme seguidora tuya, pero te tengo el link en mi bloh, no deseo perderme tus entradas.

Besos muy cariñosos,

tRamos

Rosg. dijo...

Gracias Tramos, tus palabras también son tiernas. Espero que vuelvas pronto a visitarme.

Un abrazo.

Luis dijo...

Sensaciones tristes me evocan tu relato, me trasladan a mi infancia; con apenas diez años, mi padre, enfermo crónico, se encontraba en el lecho de muerte, yo interno en un colegio de Salamanca. Mi padre, viéndose morir, quiso despediré de mi y me llamo a su lado; Nadie me dio explicaciones sobre el improvisado viaje, llegado al pueblo me condujeron a la habitación donde yacía mli padre; Este , tomo una de mis manos y deposito un beso en mi frente.Podo después, ignoro quien dio la orden, me e integraron al colegio. Durante varios días nadie me comunico que mi padre había muerto,sin embargo mi mente se movía en ese sentido. Creo que fueron los peores días de mi vida. Echo de menos os postreros abrazos de mi padre, me hubiera gustado compartir con el sus últimos momentos...Si me hubiera gustado recordarme fundido en un abrazo con mi padre

Rosg. dijo...

Estabas abrazado a él Luis,porque abrazar es mucho más que un gesto. Entonces los mayores creían que los niños no debían estar en estas situaciones y que no necesitaban explicaciones de cosas que pensaban que no entendían. Lo hacían con buena intención. Ahora, en general, tratamos a los niños como adultos que deben saber de todo lo que puedan entender.