domingo

Como un día de invierno






Andre Kohn


No sé cual es la razón, pero cuando abro los ojos por la mañana enseguida comprendo si el día será bueno o no y no suelo equivocarme. Pienso que no es el día propiamente el que es diferente, la que cambia soy yo.
Me muevo por los mismos lugares de siempre y sin embargo los veo distintos. Mi cuerpo sigue siendo el de ayer, me duelen las mismas cosas y todo lo que sentía lo sigo sintiendo. Pero hoy me creo capaz de recorrer los caminos que me parecían empinados, con toda la alegría de que es capaz mi corazón.
Llueve, con una de esas lluvias constantes, que nunca acaban. Por fin ha llegado el invierno, ya era hora, me gusta, la lluvia y el frío me hacen sentir bien. Estoy agradecida por este día casi perfecto. Hay calor en esta habitación y un agradable silencio, a pesar de la televisión. La música penetra por mis oidos hasta llegar al centro de mi cerebro. ¿Cómo puede ser tan bella? El violín de Itzhak Perlman deja volar sus notas- Cinema Paradiso Love Theme (Ennio Morricone)

Mañana es lunes...


2 comentarios:

montse dijo...

Precioso. Relajante...

Romina Hernandez Garcia dijo...

Lindo texto, la
Foto me gustó ya había alguno de los trabajos pero no sabía de quién eran. Creo que es cierto lo que dices aunque también creo que algunos no cambian. Saludos!