viernes

EL LARGO CAMINO DE VUELTA Tiempo de Héroes

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Me gusta conducir. Prefiero hacerlo antes que tomar un avión y, total, seiscientos kilómetros tampoco son tantos. Estas cuatro o cinco horas me dan dado margen para pensar en mí misma y en lo que me ha ocurrido. No he llegado a grandes conclusiones, pero me siento más calmada.

Todo esto empezó con sangre y dolor, y no puede terminar de otra forma.. Mi ciudad, mi hogar, se extiende ante mí para darme la bienvenida. No pensé que me iba a afectar tanto volver a verla. Según me acerco con el coche, bajo un cielo azul cuajado de pequeñas nubes, reconozco los grandes pabellones que jalonan la carretera y, al fondo, como siempre, esas colinas verdes que he recorrido tantas veces, con sus bosques de pinos. Tomo por la avenida de Sabino Arana, que sigue envuelta en la vorágine de vehículos que entran en la ciudad; custodiada por grandes árboles, me lleva a la Gran Vía y luego, tras un breve serpenteo de calles, hasta la casa de mis padres......

3 comentarios:

julia orozco dijo...

Precioso Rosa,realmente conmovedor.Besos inmensos de luz.

Antonio Aragüés Giménez dijo...

Excelente, Rosa. Un estupendo texto que describe, sobre todo, un mundo de sentimientos. Lo seguiré. Besos

aritxulegui dijo...

Muy bueno, !!animos y sguir en esta linea!!