miércoles

Cincuentonas




¿Somos tan distintos los hombres y las mujeres? Esta es una vieja pregunta que además tiene tantas respuestas como personas que estén dispuestas a pensar un poco en ella. Creo que se ha hablado suficiente de ello y no sé si hay alguna conclusión que se acerque a la realidad. Todo es muy subjetivo.
Decía esto porque escribí un pequeño relato en el que una pareja se rompe a causa de las infidelidades de él. Los protagonistas tienen en su haber 30 años de matrimonio, por lo tanto unos 50-54 años y él puede que alguno más. Bueno el tema para el relato eran los celos. La dama, creo que más para picar a su ex que porque le apetezca hacerlo le dice que, a partir de ese momento, va a disfrutar de la vida y que para ello, entre otras cosas, ha empezado ya a coquetear con algún que otro compañero de trabajo.

Solemos hacer críticas y comentarios sobre lo que contamos, un grupo de aficionados a la escritura y para mi sorpresa, un caballero de una edad aproximada a la de mis protagonistas me dice en la suya que no le cuadra la frase que haya que disfrutar de la vida cuando aún es relativamente joven,  ni tampoco que con esa edad vaya echando polvos a lo loco por la oficina.
Me he reído un rato, porque le agradezco un montón que lea mis relatos y que además se moleste en decirme lo que no le parece bien cuando lo encuentra, yo le escucho  atentamente porque él es una persona que entiende mucho de esto de la literatura y además todo lo que me dice lo hace con más afecto que deseo de crítica. La risa venía dada por el punto de vista. No dice nada del señor que con esa edad, o algo más, anda por ahí ligándose a una o más, él está en la flor de la vida y en plena 
forma. O sea, no hace el ridículo.


Pero ella, claro, tiene cincuenta y tantos y ya no puede ofrecer nada, al menos físicamente, digo yo que será eso. Yo no pensaba en echar polvos en la oficina, simplemente en flirtear un poco. Pero una mujer con esa edad no está ya para ir echando brincos a los señores, ni jóvenes ni maduritos.
Supongo que debe haber muchos hombres pensando así, por eso hay tantos persiguiendo jovencitas, supongo que pensarán que algo se les puede contagiar de esa juventud, a pesar de que hoy en día las nenas tienen ya mucho aprendido y pueden distinguir la diferencia de unos a otros. Y ahora tenemos a la Duquesa que se ha quedado con un hombre joven. Sesenta y tantos jajaja …. ¿No es para reírse? Y lo que ha dado que hablar ¡qué atrevimiento! Hay unos cuantos millonarios con niñas que podrían ser sus nietas y escritores que podrían ser padres de sus mujeres… No conozco muchos peones de obra que tengan al lado un bellezón. Bueno, hoy en día tal vez porque hay muchas mujeres muy solas. Y no corre tanta tinta en su caso.




Las mujeres maduras, en general, no necesitan jovencitos, si se da el caso quieren hombres  y no hace falta ponerles edad. Porque las mujeres, casi siempre quieren otras cosas cuando buscan acompañarse que nada tienen que ver con la edad.






Por eso sigo pensando que la mujer de mi relato, si se lo propone puede ligarse a un señor, hay muchos deseando que los liguen y solo hay que ser lo suficientemente inteligente y un poco de restauración, que se consigue siempre con dinero. A algunos tampoco les vendría mal.

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