lunes

!Iros todos a la mierda!

!Iros todos a la mierda! !!A la mierda!! Lo digo aquí por no montar un lío, pues estoy segura de que si explico cuales son las razones que me empujan a decir tal cosa, al final será todo culpa mía.

Si quieres veranear y descansar, vete lejos de tu casa y de tu familia y no pongas la radio no leas la prensa o no veas la televisión. Procura buscar un lugar apartado y con poca gente y túmbate a la bartola. Porque si te vas a tu casita del pueblo, sí ésa que comprásteis con tanta ilusión como sacrificio, esa que habeis cuidado con mimo, esa en la que piensas, no se porqué,  cuando estás cansada en invierno, decía que si has cometido ese error date por .... si eso que estás pensando.

Los dos primeros días todo es felicidad, luego empieza a sonar el teléfono y comienza el desfile de hijos, nietos si los tienes, madre o padre o ambos a la vez, suegro o suegra e idem de idem, hermanos, amigos de los hijos, amigos propios ... !en fin! si eres mujer y tienes esa edad perfecta, sabes de lo que hablo. Y eso, que los dos primeros días todo el mundo viene diligentemente a colaborar, pero poco a poco y como si fuera un cancer, te ataca la enfermedad del !yo no lo hago, que lo haga otro! y ese otro, como ya sabes siempre eres tu.

Y así pasas lo que llaman vacaciones, cocinando para quince, o diez, o cinco, que tanto da, pero cocinando, pensando taquicárdica qué comeremos, qué cenaremos, qué desayunaremos y merendaremos, qué querrán de aperitivo y qué tomarán en la tertulia de la noche. Te gusta variar, así que organizas una lista de menús. Hay que comprar, mira para eso suelen prestarse algunos voluntarios. Y si tienes suerte a lo mejor hasta pagan la cuenta y no te la pasan, eso suele pasar una vez en todas las vacaciones.  Hay montones de ropa para lavar, colgar, descolgar y planchar. A veces alguien que no eres tú pone la lavadora y tiende, pero no se qué pasa que casi siempre a la hora de descolgar porque llueve o ya está seca, la única que está en casa eres tú, que solo piensas en sentarte un rato a descansar. Ellos son muy prácticos, no hace falta planchar nada, todo doblado y al armario. Pero no se te ocurra poner la plancha estando ellos cerca, porque seguro que aparece alguno con una camisa, un vestido, un pantalón para que, por favor, plánchalo un poco que está arrugado.

Luego está lo otro, unas veces unos, otras otros o todos a la vez, bajan a trabajar y suben al medio día, así que te dicen:  no mal críes al niño que luego no hay quien lo aguante, oblígale a que haga los deberes que luego queda todo para el último día, no hay quechup para las salchichas?. Y la abuela, la abuela es un mundo aparte. Ella es muy mayor y tiene derecho a dar un poco la lata, pero no se porqué se siente con derecho a hacerte su esclava. Traéme esto o lo otro, que me cuesta mucho levantarme. Tu no eres una jovencita, precisamente y acababas de sentarte, yo diría que derrumbarte en la butaca, así que intentas que no se note en tu cara lo que estás pensando y vas a por lo que te pide. Y la tele, la tele es un bien vedado para tí; dibujos animados, sálvames varios y películas de guerra, dependiendo de quien gobierne el mando, si los niños, la abuela, o el hombre de la casa.

Ya te digo, tu sales a cenar una noche con unos amigos, la verdad es que soleis volver pronto, sobre las doce o así. Tus hijos lo saben así que antes de marchar te dicen con vocecita dulce: ¿vais a volver pronto? porque a lo mejor salimos, para que os quedeis con el niño.  No, si encima volvemos encantados porque dices: son jóvenes y que disfruten mientras pueden.






Tu cabeza es el mejor disco duro del mercado: a fulano le gusta el pescado, pero solo las anchoas rebozadas, a mengana no le gusta para nada la carne y tampoco la coliflor, las alubias le gustan a todos, menos al menor que las toma pasadas y así has aprendido la lista de gustos varios, porque a la hora de comprar y cocinar, son cosas que hay que tener en cuenta y tu quieres complacerles. En realidad todo esto que ahora cuentas no te importaría nada, porque lo haces por gusto y a gusto, solo que hay veces en que piensas que eres tonta del culo y que menos mal que no buscas nada cuando lo haces, porque nada es lo que te darán seguramente.

Bueno, que quede claro que mi familia es estupenda y que yo puede que exagere un poco, pero desde luego muy poco. La gota que ha colmado el vaso ha sido lo del helado. Compramos helados para el postre, en el congelador quedaron dos, porque hubo dos a los que no les apetecía comerlos ese día. Hoy han ido a buscarlos, solo había uno, el otro me lo había comido yo ayer, simplemente porque me apeteció, no pensé en que había algo en casa que tuviera dueño. Pues sí, lo tenía y me lo han hecho saber. Y la persona interesada, como dueña del asunto tampoco ha dicho: no importa, pues solo faltaba, si te ha apetecido has hecho bien en comerlo, ya compraremos más. No, no ha dicho ni mú y es por todo eso y mucho más que tenía ganas de decir  !Iros todos a la mierda! !!!A la mieeeeerda!!!

Ya se me pasará ....








3 comentarios:

Bletisa dijo...

Tú has perdido el Norte de tu vida nena.
nooooooooooo.
Así nunca deben ser las cosas.

Rosg dijo...

Podría ser, Bletisa ¿cómo crees tú que debieran ser?

Gracias por comentar.

secretpath dijo...

mi primer regalo de ajuar será un látigo para que les digas, dulcemente, que.......¡se vayan a la mierda!