lunes

Viajes veraniegos






El verano es tiempo de viajes. Apenas llega el primer día de vacaciones nos montamos en cualquier medio de transporte y nos vamos por ahí. Los viajes no son siempre viajes, la mayor parte de las veces solo son un cambio de lugar pero siguen nuestras costumbres y los que nos rodean son los de siempre.

Viajar es otra cosa. Al menos como yo lo entiendo. Para emprender un viaje solo debiera hacernos falta el deseo, tiempo y un poco de dinero, porque sin él pocas cosas pueden hacerse. Lanzarse a la carretera en nuestro coche, en tren, autobús e incluso andando y disfrutar de los paisajes, las gentes, las cosas variadas que se nos pueden ofrecer en el camino. Sin agobios, sin demasiadas cosas que entorpecen, sin metas, al libre albedrío. Hay mucho que aprender de nosotros mismos y de los demás viajando; cuando vamos así por el mundo nos damos cuenta de que dependemos de los demás y los necesitamos: preguntar por una dirección, encontrar un buen hotel o restaurante, los horarios del tren o el autobús. Es bueno aprender a depender de otros, es una bendición.

Si viajamos solos durante varios días, la soledad puede hacerse pesada, sobre todo si estás en un país del que desconoces el idioma. Hace muchos años me pasó a mi en la República Checa, acababan de recobrar la libertad y apenas nadie hablaba inglés, mucho menos español, yo tampoco hablaba checo, ni ruso o alemán, idiomas imperantes allí. Llegó un momento en que me sentí claustrofóbica, sin poder hablar con nadie. Cuando eso sucede hablamos con los camareros, los empleados del hotel e incluso con cualquiera que te mire sonriente. Aunque sea por señas. Es otra de las compensaciones viajeras, conocer a la gente.

Cuando viajas de esta manera, te conviertes en una persona diferente, hablas otro idioma, manejas dinero diferente, caminas por sitios diferentes, la gente también lo es, así que tienes que pensar de otra manera a como lo hacías, debes perder el miedo que sentías al salir de casa ante lo desconocido y pronto descubres que eres otra persona diferente, valiente, interesante y aventurera, deseosa de aprender cosas nuevas.

(Esto está escrito después de leer un artículo de Paulo Coelho, que dice:)


"Viajar es la experiencia de dejar de ser quien te esfuerzas en llegar a ser para transformarte en aquello que eres)

1 comentario:

montse dijo...

ES precioso. Definitivamente, hay que viajar.