domingo

Hay cosas que nunca cambian ... a pesar de ser el S.XXI




Cuando Michelle Lavaughn esposa del Presidente de los Estados Unidos, más conocida como Michelle Obama, por esa curiosa costumbre en algunos países, de que las mujeres pierdan su apellido al casarse, llamó la atención desde el primer momento en que Barack decidió aspirar a la presidencia. Es una mujer preparada, una abogada que ejercía su profesión de manera destacada, inteligente y buena comunicadora, elegante en el vestir y en sus maneras, bella y poseedora de otras cualidades que por no ser tan públicas, desconocemos.

Precisamente por todas esas cosas Michelle asustó un poco a toda esa pléyade de políticos que no destacan excesivamente, pensando quizá que una mujer con tanta personalidad dirigiría, discretamente, el destino de los EEUU. Por eso quizá ha dejado toda su vida profesional, para dedicarse a su familia, solo aparece en público cuando acompaña a su marido y además se dedica a algunas empresas humanitarias, como por ejemplo que los niños coman verduras, en un país donde, como todos sabemos, la obesidad es un problema.

En una ocasión reciente a Michelle se le escapó reconocer que le gustaban las hamburguesas, plato nacional por excelencia. Privadamente se tomó un menú de 1700 calorías en un burger y alguien decidió aprovechar el hecho para usarlo políticamente. Un conocido político de derechas lo publicó en su blog, la prensa se hizo eco y se montó un circo de entrevistas, comentarios en tertulias y en Twitter.

¿Debe adelgazar la señora Presidenta? Si hace poco tiempo la talla 44 de Michelle era perfecta y adecuada a su estatura, la mujer perfecta ¿porqué ahora se satiriza sobre sus caderas? Una estúpida noticia para los medios de un país. La banalidad es síntoma de algo que indigna a las mujeres en general y a muchos hombres en particular: el cuerpo de la mujer sigue siendo opinable.

No importa lo que una mujer haga o represente, lo que se esfuerce o lo que consiga. Su cuerpo será siempre discutido y juzgado, para bien o para mal. Y eso es lo único importante de esta noticia. 

(Basado en un artículo leído en la prensa)

1 comentario:

montse dijo...

No me parece el tipo de mujer tan insegura como para dejarse afectar por ese comentario. Seguramente es perfectamente consciente de toda la intención de ataque político camuflado que están intentando a través de la anécdota.