sábado

Reuniones y más reuniones




Ellos se reunen, se convocan, se llaman. Para celebrarlo o para llorar y preguntarse qué han hecho mal y cómo conseguir que nada cambie, aunque anuncien el cambio, y poder seguir en el centro del poder. Los que lo celebran se reunen para pensar lo mismo: qué tienen que hacer para conseguir el poder y perpetuarse en él durante un tiempo. Para cuando les llega el momento de dejar el lugar a otro, los contribuyentes están cansados, hartos más bien, de soportar sus continuas fechorías, sus exabruptos y su ineficacia. Y la rueda de molino sigue dando vueltas: ahora yo y después tú y luego de tí, otra vez yo. Y todo sigue igual o mucho peor, porque a cada giro que da, perdemos un poco de libertad, un poco de esperanza, un poco de credibilidad, un poco de confianza y mucho de nuestro bienestar, mientras ellos aumentan el suyo.

Se reunen, para celebrar el triunfo y anticipar los planes para cuando aún tengan más poder o para en una primarias elegir quién mandará en lo sucesivo, elegirlo entre uno+uno = uno. Y ese uno es precisamente el más destacado entre los que mandaban y han perdido la mayor parte de sus electores. ¿Qué va a hacer de nuevo? y si tiene algo que hacer, si sabe cómo hacerlo ¿porqué no lo hizo antes?

De mientras en las ágoras de muchas ciudades otros ciudadanos se reunen y hablan de lo que hay que hacer, de lo que no debería hacerse, de su cansancio y su hartazgo, de esperanza renovada en el futuro, hablan y hablan y nadie les escucha. Desde sus mesas de reunión los políticos se preocupan de asegurar sus puestos de privilegio, de apartar al compañero que molesta su ambición, pensando insensatamente que toda esa movida juvenil terminará por aburrimiento, que antes o después se irán y todo volverá a la "normalidad" y ellos continuarán mandando y disfrutando de su corral, ese en el que las piezas se revuelven inquietas y nadie las toma en cuenta.

Tal vez sea como ellos piensan, tal vez no. No tienen ni idea. Puede que los jóvenes estén tan cansados y tan faltos de ocupación que la mejor que encuentren sea continuar protestando contra estos políticos sinvergüenzas y sordos hasta que por fin tengan que escucharles.

1 comentario:

montse dijo...

Esas ovejas de la foto tienen cara de hartazgo.