sábado

El prostíbulo de Éfeso





(La carta de la semana en El semanal)


Leí el otro día que la prostitución es uno de los negocios más lucrativos en España. Me quedé aterrorizada. Uno traslada el titular a su pequeño mundo y pensé en una palabra  frecuente.  Si es tan frecuente debe disimularse muy bien su consumo. Y pensé en otra palabra  engaño. Si se disimula tanto, habrá mucho engaño. Entonces recordé un viaje a Turquía. Frente a la magnífica biblioteca de Celso, en Éfeso, se hayan los restos de un protíbulo y, pese a que la ubicación resulte extraña, recordemos que los romanos eran unos estupendos estrategas. La biblioteca estaba unida al prostíbulo por un túnel subterráneo, porque, a diferencia de los marineros que llegaban por el Egeo, los intelectuales romanos no querían ser vistos entrando allí.  Encontraron una solución: los eruditos, intelectuales, políticos, doctores y otros personajes importantes atravesaban el túnel mientras que a los ojos de todos llevaban una vida acorde con sus doctrinas. 

Hace muchos años que la prostitución ya precisaba de túneles porque debía de dar cierta vergüenza ver a la razón, al intelecto y la voluntad pasar de la biblioteca al burdel sin que importasen el engaño, el fraude y el daño a terceros. Unos terceros que vivían cerca: mujeres e hijos, que, en la penumbra, esperaban ansiosos la salida del esposo y el padre de la biblioteca, mirando de reojo a los marineros llegados del Egeo camino del burdel.

Alicia Hernando Rosado - Colmenar Viejo (Madrid)

!Touché! nada cambia. 

2 comentarios:

montse dijo...

Y si solo fuera eso lo que precisa túneles. Tal vez habría que empezar a derruírlos. Todos.

AomaraLuz dijo...

Los mismos perros con diferentes collares. La hipocresía, una constante a lo largo de la historia...

Saludos!