miércoles

Hay cosas que nos pasan ....



- Estoy un poco preocupada - me dijo ayer marta en plena sala de espera en mi ginecólogo.

Es una buena amiga que me acompaña cuando voy porque no me gusta ir sola. Me pone nerviosa esa postura tan incómoda y esas frías manos urgando por mis interioridades.
Marta siempre tiene esas salidas y aún consigue sorprenderme.

- ¿Qué te preocupa, nenita?
- Mira, aquí la viejita - me dice riendose - Pues que noto que llevo un tiempo en que me estoy volviendo indiferente a casi todo. Es como si ya nada me emocionara especialmente, una sensación extraña porque, ya me conoces, siempre he sido una sentimental.
- Bueno, a lo mejor tiene que ver con que nos vamos haciendo mayores - le digo

Me mira un poco mosqueada y vuelve a inspeccionarse las manos como si fuera a encontrar en ellas todas las respuestas a los misterios de la vida.

- Concretamente ¿porqué lo dices? - vuelvo a preguntar
- Pues por muchas cosas. No hace tanto que iba a pasear por el campo o por la playa y cualquier pequeño detalle me emocionaba, el calor del sol en la espalda, la brisa, la transparencia del agua salada. Me sigue gustando ir a ver la naturaleza, pero ya no me dominan aquellos pensamientos maravillosos que parecían presagiar un nuevo tiempo para mí o una aventura vital. No se, era algo delicioso, como si reviviera.
Siempre me ha gustado la música, tú lo sabes, cuántas veces hemos ido a escuchar a cualquier grupo cuando venían a la ciudad, ahora me aburren, prefiero música más tranquila y eso me da que pensar.

- Mujer, esta es otra etapa, es normal que vayas evolucionando, yo creo que dentro de poco me pasará lo mismo. ¿Qué dice Felipe de todo ésto?

- ¿Felipe? !nada! alguna vez he dejado caer alguna frasecita que le de una idea de mis preocupaciones existenciales, pero no acaba de enterarse y por otro lado no me da la gana de que piense que me estoy haciendo mayor.

- Bueno, por lo menos él sigue interesándote...

- Pues que quieres que te diga... cada vez menos. También eso me preocupa, porque siempre me pareció importante su opinión y ahora me interesa más la mía.

- Si que es grave la cosa, si. Nunca pensé que dijeras que la opinión de Felipe te importaba poco

- Por un lado estoy muy tranquila, pero a veces me pregunto si esta tranquilidad es buena o mala, porque tampoco se si pasar de muchas cosas es bueno. Osea estoy hecha un lío y lo peor es que creo que esto me pasa porque me estoy haciendo mayor.

Me toca el turno en el médico, la enfermera me mira sonriente, ya me conoce y sabe que estoy de los nervios. Mi ginecólogo es un hombre muy interesante y a pesar de su seriedad yo no puedo dejar de pensar en ello.

2 comentarios:

montse dijo...

Jajajajajajajajajajajajajaja!!!!!!!!!!!!! No sé por qué, pero me ha puesto de buen humor este mini relato.

Rosg dijo...

Pues mira que me alegro ... lo cual me pone de buen humor a mí también .. jejeje ...