martes

Atracción



En la pequeña pantalla un hombre y una mujer, sentados frente a frente, hablan. La conversación que mantienen versa sobre temas muy diversos: política, bloques, democracia, represión… Ambos se miran fijamente a los ojos y sonríen. Las preguntas y respuestas vuelan, repetidas una y otra vez por el intérprete, porque cada uno habla en un idioma diferente.

Poco a poco, a medida que transcurre la entrevista, a través de la pantalla puede sentirse la corriente eléctrica que circula entre una y otro; comentan de asuntos oficiales pero ellos se hablan con los ojos de asuntos muy personales. Están rodeados de cámaras, técnicos y responsables, pero se comen sin reparos. Es tan fuerte la atracción que sienten en ese momento, que cualquiera puede adivinarla. Contemplándoles acaba por perderse la noción de lo que dicen atrapados en esa sensualidad que les rodea. Ella parpadea nerviosamente, ordena y desordena sus papeles y recoloca su pañuelo que tiende a deslizarse.

Finalmente la entrevista llega a su fin, una última sonrisa cómplice y las cámaras se apagan dejando en el misterio más absoluto el final de la historia.

1 comentario:

montse dijo...

Me encanta. Lo dejas abierto y cada uno puede ponerle el final que quiera.