viernes

Reflexiones




Me duele. Ha sido lo primero que he pensado cuando he tenido tiempo para pensar. Me duele. Luego me he preguntado si me puedo conceder el don de reconocer que me duele y de preguntarme dónde o qué me duele.

He empezado ahora mismo y he repetido la misma palabra unas cuantas veces. Pero es cierto, me duele y no sé bien qué, si una cosa, un miembro de mi cuerpo, o la estulticia del mundo entero. O tal vez lo más profundo de mi corazón o las tripas por el asco que me dan algunas cosas.

¿Y porqué no reconocerlo? me d u e l e, así con todas las letras, será que todo junto ya hoy me ha hecho parar y reflexionar sobre ello. Mi sonrisa, las ganas de que todo vaya bien, la necesidad de no crear problemas o malos rollos a los que me rodean, la certeza de que soy una persona con suerte aunque me falle la salud o los amigos. ¿Porqué me duele? suelo preguntarme, no debiera quejarme porque, con la que está cayendo yo soy mucho más que privilegiada. Pero éso me priva de que me duela y además me permita quejarme.

Tengo un día magnífico por delante, ha salido el sol como si ya fuera primavera, el mundo me espera impaciente para regalarme sus dones o hacerme la puñeta. Y yo voy al ataque, dentro de mis pobres fuerzas, a conquistarlo. Pero me sigue doliendo, a veces las ilusiones se frustran, otras se van marchitando poco a poco a pesar de los intentos por animarlas. Me propongo metas que no me corresponde, tal vez, pero ¿por qué no? a veces te van minando solapadamente, quizá con la sana intención de ayudarte. Pero hoy me duele y me siento cansada.

1 comentario:

montse dijo...

Y estás en tu derecho. Pero el momento en el que escribías esto ya ha pasado y espero que también pase la nube negra virtual que está descargando el chaparrón sobre tu estado de ánimo. Saludos.