domingo

Vida



Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

Grito "Todo", y el eco dice "Nada"
Grito "Nada" y el eco dice "Todo"
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era nada)

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada

José Hierro

3 comentarios:

Melania dijo...

Perdone mi atrevimiento al utilizar la hoja de comentarios para pedirle un favor. Una amiga mía ha empezado un blog, donde escritores nobeles pueden empezar a darse a conocer. Y creemos que si usted nos la colgara en su página daríamos a las personas más oportunidades para conocerle: http://esperandoagala.blogspot.com/ . El otro blog es de cuentos infantiles que en cada uno de ellos escribe los valores humanos que se están perdiendo hoy en la sociedad, y me imagino que en su blog entren muchos padres a los que les puedan interesar: http://habiaunavezuncuento.blogspot.com/
esperando que le guste estos blog y que pueda ponerlo en el suyo para poder darlo a conocer, agradeciéndoselo de antemano.
Cariños sinceros desde gran canaria.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Ese poema de José Hierro siempre me ha impactado. Tiene una fuerza brutal y dice tantísimo sobre la vida...
Una delicia recordarlo contigo, estimada Rosg.

Raúl Campos dijo...

Magnífico soneto, sí señor, es difícil rimar todo y nada muchas veces sin que resulte cansino e imbricado.