domingo

Amor sin medida




El hombre mayor llegó a la consulta del médico a la hora en punto de su cita y preguntó a la enfermera si tardaría mucho en recibirle ya que tenía prisa pues había quedado a las nueve.

El tiempo pasaba y el médico aún no le recibía, muy nervioso volvió de nuevo a la enfermera y le preguntó si faltaba mucho para que le atendiera.

- No lo sé, espero que no - dijo ella - ¿Qué deseaba Vd. concretamente?
- Vengo a que me tome la tensión y veamos si me han sentado bien las pastillas que me recetó ultimamente para controlarla - dijo él sonriente.
- ¿Tiene alguna otra cita con otro médico? si es así quizá yo podría tomarle la tensión y me explica cómo se encuentra.

Mientras lo hacía el hombre contestó a la enfermera que no tenía que ir a otro médico, sino que iba al geriátrico a desayunar con su esposa, como hacía todos los días. Le contó que estaba allí ingresada desde hacía cinco años ya que padecía Alzheimer y ya no reconocía a nadie.

- !Ah! y siendo así que no sabe quien es Vd. ¿sigue visitándola todos los días? - dijo la enfermera muy asombrada.

- Naturalmente, porque puede que ella no sepa quién soy yo, pero yo sí se quien es ella.

Y entonces la mujer pensó que ella quería tener un amor como aquel, que sobrevivía a lo largo de los años sin importar las circunstancias.

(Esto es algo que leí por la Red, aunque seguramente estaba mejor expresado que lo que he escrito, pero creo que se entiende perfectamente la idea, me emocionó cuando lo leí y hoy os lo dejo aquí para que disfruteis con ello)

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