sábado

Optar




Podemos elegir, no siempre, hay cosas que no las elegimos y tenemos que admitirlas, pero otras si está en nuestras manos aceptarlas o no, asumirlas de una manera o de otra.

Puedes optar por levantarte a la mañana con una sonrisa, no es necesario que se refleje en nuestra cara, simplemente hay que "sentirla" dentro. Un abrazo tierno si hay alguien a nuestro lado, una pasada de mano por la espalda, un buenos días lleno de promesas ilusionadas, el café caliente en medio de una charla sencilla sobre las nimiedades de la vida. Un día dedicado al trabajo con el deseo de hacerlo bien y no amargarse por las estupideces de los demás. Cosas así son las que nos hacen sentir algo similar a la felicidad.

También podemos optar por despertar y pensar en la faena que nos hicieron el día anterior y rumiar una venganza, antes siquiera de abrir los ojos. Luego podemos levantarnos después de murmurar un "bggggdgggg" a quien nos acompaña y eso si hay suerte, irnos al baño, prepararnos nuestro café, tomarlo a solas y marcharnos corriendo a la oficina, sin apenas decir adios. Podemos trabajar con cara de basilisco todo el día, ladrando al que nos interrumpe y pensando en que todo lo tengo que hacer yo, deseando que dé la hora para marcharnos de allí con viento fresco.

Todos tenemos problemas, los que optan por una manera y los que lo hacen por la otra. Las preocupaciones no desaparecen, pero somos libres para llevarlas así o asá.

1 comentario:

san dijo...

De como queramos y decidamos el dia que vamos a vivir, dependerá que seamos felices y de que hagos felices a los que tenemos a nuestro alrededor. Una sola sonrisa ilumina el dia. Sonriamos más y las cosas mejoraran seguro, seguro. Me gustó la entrada.
Saludos.,