domingo

Esos padres-madre




Veía yo a aquel hombre entregado en cuerpo y alma al amor de su hijita de pocos meses y no podía resistir la ternura que llenaba mi corazón. El hacía lo que siempre hemos hecho las mujeres, cuidaba a su hija como si cuidar niños hubiera sido su ocupación desde que se había hecho hombre.
Y no hay duda de que la niña se sentía muy a gusto con las atenciones que su padre le prodigaba.

Pensé en que, seguramente, pocos hombres se dan cuenta de lo que significa su padre para una mujer. También para un hombre, desde luego, pero hoy quería hablar de los padres y las hijas.
Todo sucede sin darse uno cuenta, las hijas en general aprenden a conocer a los hombres a la manera en que sus padres las tratan, es algo inevitable pues son el primer ejemplo y quizá el más importante, como todo lo que aprendemos de niños cuando todo está por saber y no hay ningún sentimiento que interfiera entre ellos.

Para una hija su padre es ese ser que siempre está ahí para cuidarla y comprenderla, los primeros piropos seguro que los recibirá de él, es una cosa simple pero así aprenderá a reafirmarse como la mujer que va a ser. Los brazos de un padre son insustituibles, lo mismo que su serena llamada al orden. No soy psicóloga y solo hablo de lo que siento, puede que esté confundida, pero me parece que todas o la mayoría han sentido esto que digo.

Luego si has tenido la suerte de tener un padre así, seguro que buscarás en el hombre que te enamore alguna de esas cosas que encontrabas en él y si no lo tuviste puede que hagas lo mismo ansiando encontrar en tu compañero aquello que siempre añorabas, quizá sin saberlo.


Por eso, veo hoy en día a los nuevos hombres jóvenes, que ejercen su labor medio de padres, medio de madres, pues las circunstancias así se lo exigen, y sé que sus hijas, el día de mañana tendrán buena opinión de los hombres, mientras no las desilusione algún descerebrado. Y también me digo que a esos hombres que han sido amantísimos con sus hijas probablemente les costará mucho más ser depredadores de sus parejas.

2 comentarios:

Marita dijo...

Qué lindo post Rosg...me ha emocionado...porque recordé a mi padre que ya no está y la linda relación que teníamos, los consejos que me daba, la fuerza y el empuje que me daba cuando veía que estaba por caer y si me caía, me curaba con "mercurio-cromo" al que yo apodaba "mertiolate"...nada que ver, verdad...soy hija única y solos nos quedamos los dos cuando mi madre partió cuando yo tenía veinte años y aunque algunas veces había discusiones, como en todas las familias, yo confiaba en mi padre y él confiaba en mi y nos pedíamos consejos mutuamente...y es verdad lo que dices, buscamos cosillas de ese padre en los hombres que se nos acercan y hasta a veces nos asustamos al descubrir que ese hombre que te ha enamorado es en muchas cosas idéntico a tu padre....besos y gracias por este post.

Rosg dijo...

Gracias a ti por comentar Marita. Te entiendo lo que me dices. Un beso.