viernes

ME DA ASCO







Una vez más, el gobernante de turno asoma su brillante y satisfecha cara por la ventana televisiva y nos amenaza con una sonrisa cínica en la misma.

-Hay que ajustar las políticas sociales, hay que ajustar los contratos laborales, hay que ajustar los sueldos de los empleados de a pié, hay que ajustar las tarifas del consumo fijo e ineludible, hay que ajustar las míseras pensiones de los que han trabajado una vida entera para garantizarse no morir de hambre a la vejez .... Hay que ajustar las cuentas.

Les oimos como el que escucha a un loco que no sabe lo que dice. Pero resulta que este loco es peligroso. Y lo que dice nos afecta tan directamente que estamos a punto de morir ahogados. Boqueamos abriendo la boca como un pez sacado del agua y la muerte es lenta pero segura. Nuestros padres cobras 600 Euros de pensión y la mitad se les va en pagar la luz (que ahora amenazan con que subirá un 5%, de nuevo) el agua, los gastos de la comunidad de la casa, el teléfono y el seguro de los muertos (como dicen ellos, por si acaso). Con lo que les queda se dan el gran banquete durante todo el mes y además algún capricho también.

Claro que los de edad madura tampoco nadan en la gracia divina. No saben si habrá un ERE o un SANLOQUIEROQUENOGANOLOQUETENIAPREVISTOYESONOMEGUSTA, y su jefe lo manda a casa, primero para un mes y luego para el resto de su vida laboral, porque con 54 a dónde vas. Y los hijos aún en casa, que no piden, pero tampoco dan y se arreglan con lo que pueden. Y el señor del traje de lana fría y la corbata de Armani, nos mira a todos desde la ventana de cristal y sigue diciendo que hay brotes de todos los colores creciendo por ahí y que para que las cosas mejoren se tienen que ajustar el cinturón los demás, osea los de siempre.

¿Y qué podemos hacer?. A quien te quejas, a quien le lloras, a quien votas si son todos iguales y unos peores que otros. A quién pasamos por la piedra, contra quien nos revolvemos, a quien mordemos nuestra desesperanza, desilusión, rabia. Ellos están satisfechos de sí mismos y de la vida que llevan. La crisis no les cobra impuestos, por mucho que se reduzcan un 3% el salario, lo suyo nunca será un salario, siempre será un sueldo con gastos de representación. Y los otros, esos que engordan en los malos momentos, los que sacan tajada en todas las revoluciones, los que siempre están ahí como vampiros para aprovecharse de la situación. Esos duermen tranquilos, sin remordimientos. Y los muertos de hambre que esperen, los cansados de ser chuleados que se jodan y los demás .... !A la mierda! como decía un hombre honrado, muerto hace poco.

Por más que vuelvo la vista, redondeo el círculo de las probabilidades ... lo que veo me da asco.

1 comentario:

Antonio Aragues dijo...

Además de asco, es puro desprecio lo que inspiran. Tienes toda la razón: los mismos que han originado este desastre de crisis, y que se van de rositas, son los que nos dan las pautas para superarla. Puro cinismo.
El problema es el de siempre; la inacción de la sociedad civil. Pero a persa de tus quejas, ya me gustaría a mí, querida Rosa, que la sociedad civil de muchas comunidades tuviera la fuerza que tiene en Euskadi o Cataluña.
El resto -con todos los defectos de las señaladas-es puro pesebrismo.
Besos