sábado

El árbol



(Como un árbol viejo, pero llenito de manzanas de Denis Nuñez Rodriguez, pintor cubano.)


Por la mañana el viejo árbol extiende sus ramas, arrugadas y secas, mirando al cielo para recoger el aire y esperando un poco de lluvia que llore sobre sus raíces profundas y viejas. Se inclina hacia la derecha porque de ese lado soplan los vientos helados de invierno, busca refugio en la tierra sin atreverse a caer sobre ella. Luchando por vivir, por alargar los días y los meses, por seguir erguido, a pesar del tiempo.

Aunque apenas circula sangre por sus ramas, continua dando frutos y siendo refugio y hogar de los mismos pájaros de siempre, hijos o nietos o bisnietos de aquellos primeros que lo eligieron para hacer sus nidos. Murmura por la noche acunado por la brisa, mira al cielo y cuenta las estrellas, piensa que tal vez alguna haya ya desaparecido, como le pasará a él pronto. Por la mañana su copa es un guirigay de alegres trinos y llamadas, de revoloteos de mariposas y mosquitos. Hay mucha vida en torno a él y eso le ayuda a sentirse joven.

Dicen, cuentan, que si te sitúas bajo su copa durante el tiempo suficiente, una vitalidad fuerte y poderosa penetra por la piel y proyecta una enorme energía positiva al que lo hace.

1 comentario:

LEDESKA dijo...

Buenas tardes he visitado tu blog me hice seguidora espero me aceptes y espero regresar...

un abrazo desde chile

LEDESKA