viernes

LA ROJA




A veces necesitamos algo, por simple que sea, que nos devuelva un poco el optimismo por la vida, en las etapas en que parece que solo lo negativo nos engancha. Nos pasa a nivel personal y también como integrantes de un grupo o de una nación.
Los ciudadanos, como tales, podemos perder colectivamente la esperanza cuando todo lo que nos cuentan es negativo, cuando vemos que somos cada día un poco más pobres, que nuestros hijos, si somos padres, o los jóvenes por sí mismos, ven que su futuro es incierto, que son carne de temporalidad y que no podrán organizar sus vidas como debiera ser, en justicia, sino que irán siempre en precario, a merced de eso que llaman mercado y no es más que el ansia de tener aún más de unos pocos.

Como decía, cuando las cosas van así, en medio de una crisis organizada para que aún vivamos con más miedo, empobreciendo a la mayor parte y enriqueciendo a los mismos que ya son suficientemente ricos y encima queriéndonos hacer creer que eso es lo justo y que somos los de siempre los que tenemos que apretarnos el cinturón para solucionarlo, entonces, en medio del desánimo y el deseo de mirar a otro lado, como si hubiera otro lugar al que mirar, entonces, cuando nadie estaba seguro de que fuera a pasar, entonces digo, solo entonces aparece dios y nos mira con apariencia de jugador de futbol vestido con camiseta roja y nos salva del dislate político y nos aglutina como pueblo, nos hace vibrar, nos vuelve como Fuenteovejuna y vamos todos a una gritando : oeeeeeeee, oeeeeeee, oeeeeeeeeeee, oeeeeeeeeeeeé, y ya está !salvados! con esto tenemos para una temporada, !salvados por la campana! Hagamos que todo el mundo se enganche a la vitoria futbolera, no importa las primas extra que nos va a costar la broma, ni el gasto de autoridades, familiares y adlateres a los que hemos tenido que pagar los gastos de desplazamiento para un evento que casi todos habrían querido ver in situ y no han podido porque no tienen pasta.




Lo que puede una buena televisión bien dirigida y unos "periodistas" patrioteros y agradecidos a la vida. Y un pueblo abrumado por esa misma vida, deseoso de algo que les ilusione y les de ánimos y tema de conversación para una larga temporada. Y si ganamos ..... uffff, si ganamos. Entonces tendremos celebración para años y la patria será aún más grande.

!En fin! yo también estoy con la roja. !Qué remedio!

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