sábado

Manifestarse





- ¿Vas a ir a la mani?
- ¿qué mani?
- Joé, no te enteras de nada
- Pues dímelo tú
- ¿Te has enterado al menos de lo que le pasa a Garzón?
- ¿El juez?
- Si. hombre si ...
- Pues claro que me he enterado. Dificil sería no hacerlo con todo lo que se está hablando y escribiendo por todos los medios.
- ¿Y qué opinas?
- Pues nada. Esto es algo que se veía venir, le tenía que pasar a alguien y le ha tocado a él, porque la verdad es un juez que siempre ha dado que hablar.
- ¿Te parece normal?
- No, no me lo parece. Pero algo similar ya había pasado antes, sólo que, como a quién le pasó era de una autonomía que no quiero nombrar por si las moscas y pasó no solo a una persona, sino dos veces a dos personas diferentes, a todo el mundo le pareció bien y todos aplaudieron, todos menos los de allí, claro.
- No sé si te sigo.
- Pues debieras, porque ese "sindicato" que representa a no sé que obreros, ya que no creo que tenga ni un solo afiliado y que todos sabemos cómo y cuándo surgió, ya puso sus querellas, hace tiempo, contra personas que fueron declaradas, después de tiempo claro, porque la justicia aquí funciona así, sobre todo si viene bien, digo que fueron declaradas inocentes o más bien que no había lugar para la querella.
- Ya, pero no es lo mismo ¿no te parece?
- ¿Y cual es la diferencia?
- Pues que en aquel caso acusaban a personas que ya sabemos a quien defienden.
- ¿Si, y a quien defienden? y ¿porqué lo defienden, quien lo dice?
- En un caso, el acusado no quiso hacer lo que le pedian.
- Si, pero ¿para qué nos damos leyes si luego las vamos a cumplir según nos convenga o se nos ponga en las pelotas?
- Creo que no es igual.
- Pues vale. A mi Garzón me cae gordo, que quieres que te diga, ha utilizado muchas veces la justicia para servir a unas u otras causas, no sé si con buena o mala voluntad, pero me niego a pensar que cualquiera pueda poner una querella contra quien le salga de las narices y que haya un juez que la admita a trámite. Porque, por esa regla de tres, cualquiera podríamos denunciar a quien nos moleste o en el momento que nos venga bien, para acallar que se hable de otras cosas, por ejemplo.
- Joder, entonces si estás a favor de Garzón ahora.
- Nada de eso. Yo estoy a favor de una justicia que de verdad lo sea y de unos jueces que sean de verdad justos y no que se dejen guiar por los mismos de siempre o por otros que vengan nuevos. Los jueces tienen que dejar sus ideas políticas en casa, colgadas de una percha.
- Osea que no vas a ir a la manifestación.
- No, yo hace tiempo que no voy a ninguna manifestación. Justo desde aquella que hubo por Miguel Angel Blanco, a la que fuimos tantos y tantos llevados por la indignación y la solidaridad y resultó que luego se la apropiaron unos pocos y la convirtieron en un trofeo para su vitrina.
- Vale, pues nos vemos a las 9 donde siempre.
- Ok

1 comentario:

mariajesusparadela dijo...

Pues, sí. Y se cerró el periódico. Y la gente a la calle.
Y yo no me enteré hasta que no hace demasiado dijeron en prensa y tele que "eran inocentes"...