viernes

Dia del libro



La mitad de las cosas que sé las aprendí en los libros. Cuando era una niña fueron aquellos en los que me contaban historias terroríficas de niños metidos en jaulas y comidos por una vieja muy fea, o lobos que se comían a las abuelitas y a las niñas, si se dejaban. Empezaron a abrir mi imaginación hacia mundos que ni siquiera imaginaba. Descubrí los secretos ocultos de los corazones enamorados, incluso de los crueles y atormentados; había cosas en ellos que ni siquiera podía imaginar mi mente de joven acomodada y feliz.

Ahora sé que cuando me siento cansada, mi pensamiento huye hacia ese rincón querido donde me espera un libro a medio leer y la sola idea ya me produce un placer secreto. La vida hay que vivirla, pero siempre habrá situaciones que jamás estarán a nuestro alcance, incluso que no desearíamos nunca que lo estuvieran y los libros nos enfrentan a muchas realidades en las que no habíamos reparado y a la deliciosa música que brota de las palabras cuando forman versos, o a la belleza de los sentimientos más profundos.

Por eso, cada día es para mí, el día del libro.

2 comentarios:

Paloma Corrales dijo...

Coincidimos en rememorar nuestros primeros libros, en un homenaje a "ellos" mismos a lo largo de nuestra existencia. Me encantó.

Un besazo.

mariajesusparadela dijo...

No recuerdo cual fue mi primer libro. Mi casa siempre estuvo llena de ellos y es muy posible que no fuese un libro para niños. Leí los Miserables cuando ese libro estaba en el "índice de libros prohibidos" y aun no tenía capacidad para comprender su mensaje. Algunos, como "El emilio", aun no fuí capaz de leerlos hoy...