martes

Medita



No había momento mas triste que aquel en el que se paraba a meditar sobre los hechos de su vida. Algunas cosas fueron inevitables, otras la consecuencia de su loca manera de entregarse a vivirla.Cada paso que había dado era una estela marcada en su camino y conducía hacia una mejor comprensión de sí misma y de los demás.

2 comentarios:

Daniel Hernández Rodríguez dijo...

Es verdad que, a veces, recordar ciertas cosas nos hace mucho daño, pero siempre puede aprenderse de los errores. Y ya que estamos, "conducirnos hacia una mejor comprensión de nosotros mismos y de los demás". Dicen que los años nos vuelven más sabios, ¿será verdad?

Estupenda reflexión, Rosa. ¡Creo que me he enamorado de la muchacha que aparece sentada en el banco!

Rosg dijo...

... !! Jajaja ... Daniel !! pues siento no poder presentartela. ¿Qué tal va tu vida? ya no leo tus críticas con todo lo que me gustaban.

Un beso.