viernes

TRIUNFADORES






El martes reunión de comerciales, el miercoles visita a la delegación del norte, el jueves recopilar los asuntos de la semana y preparar la próxima .....

Una vida programada al minuto para que todo funcione. Cuando era un niño todo el mundo decía de el que era un encanto, luego cuando fué creciendo que era el muchacho más amable y servicial del mundo.

Cualquiera que lo conociera quedaba encantado con su forma de ser y su rapidez de reflejos. Pero él, sin saber por qué nunca estuvo seguro de ser ese ser especial que decían que era. Muy al contrario sentía dentro de sí que no estaba a la altura de las circunstancias casi nunca. Terminó sus estudios sin demasiados problemas y fué a la Universidad, allí empezaron sus dificultades, cuando tuvo que tomar decisiones y organizar su vida de manera independiente. Pronto se dió cuenta de que algo fallaba en él en ese aspecto, aunque seguía siendo el buen hombre que se apuntaba cuando era niño.

Hay que ser un triunfador, si quieres tener éxito debes terminar tu carrera, encontrar un buen trabajo, asumir todas las responsabilidades, pagar tus créditos, no salirse del tiesto, conseguir un buen piso, un buen coche, una mujer hermosa, hay que ir a más, hay que triunfar en la vida.

Una mañana se rompió. Lo hizo de manera silenciosa, sin avisar a nadie, ni siquiera a sí mismo. Apagó el despertador, se dio la vuelta en la cama y siguió durmiendo. No sabe por qué lo hizo ni recuerda si algo desencadenó el torrente de cosas que luego vinieron. Dejó su trabajo, se le acabó el dinero, no hubo despido no había derecho a paro, fué tirando del crédito de su tarjeta y empezó a acumular deudas que pronto le fueron reclamadas. La madeja se había liado de tal manera que no sabía como deshilbanarla y fué entonces cuando explotó.

Hay que triunfar, hay que ser luchador y asumir responsabilidades, eso le recomendaron todos, pero él no sabía cómo .... y se sentía perdido.

1 comentario:

Palabrota dijo...

Todos creemos ser especiales en algún punto de la vida, lo bueno es darse cuenta de la falacia.
Saludos.