viernes

GRACIA ESPECIAL





Solía soñar, casi a diario, que nadaba. No es que me metía al agua en el mar y me bañaba, no ... yo nadaba como una sirena. Iba y venía entre dos aguas como si fuera mi espacio natural, me adentraba en el mar y nunca me cansaba y me sentía libre. Eso sucedía cuando yo era una jovencita y me gustaba un chico, que se parecía a Marlon Brando un montón, que nadaba como un pez y a mi no me hacía ni caso. Con el tiempo aprendí a nadar, no de la manera en que lo hacía en mis sueños, pero siempre he disfrutado del agua, lo mismo en la piscina como en la mar. El chico empezó a tener espinillas, se hizo médico y resulto un "jili" de tomo y lomo. Pero eso es lo de menos.

Unos años más tarde empecé a soñar que pitaba maravillosos cuadros, eran algo asi como los de los impresionistas que había visto en Paris en el Musée D'Orsay; cuando los vi la primera vez me maravillaron y hasta me pareció que eran fáciles de pintar. Lo intenté. Pero !por dios! no había manera de asemejarse siquiera. También he pasado por la etapa de querer ser Paco de Lucía, la guitarra me parecía mágica, y además también parecía sencillo aprender a tocarla.






Como todo lo demás, esto de la guitarra, también lo intenté, pero tampoco era lo mío. Con lo cual he llegado a la conclusión de que no he nacido para las bellas artes. Pero mientras lo intentaba y soñaba que podía ser, tenía ilusión y creo que intentarlo me hacía feliz.

Con el tiempo descubrí que podía hacer bien otras cosas y las hice. Todos tenemos alguna "gracia" especial. Solo hay que buscar y saber encontrarla.

1 comentario:

xenevra dijo...

Una gracia especial: la capacidad de soñar, el afán por conseguir aquello con que soñamos y la visión calma para aceptar en que momento debemos cambiar el sueño por otro.
Sumar sueños, multiplicar intentos, crecer en los ojos iluminados.