martes

EL BIEN Y EL MAL

Dicen que no sabremos nunca de lo que somos capaces a no ser que nos veamos en una situación límite. Es entonces cuando ese ser bueno-malo que llevamos dentro se manifestará y probablemente nos dejará sorprendidos.

A raiz de las imagenes que nos ofreció la TV sobre los marines americanos que en Iraq cometieron gravísimos abusos sobre prisioneros de guerra, el Catedrático estadounidense de psicología Philip Zimbardo, comentó que no habia sentido ninguna sorpresa por el vergonzoso comportamiento de sus compatriotas, pues ya él había llevado a cabo un experimento, años antes, que le había llevado a la conclusión de que todos llevamos un torturador dentro y sólo es preciso llevarnos a la situación límite adecuada para conseguir que, en la mayoría de los casos, aflore a la luz.

El creó una carcel ficticia en los sótanos de la Universidad donde trabajaba. El objetivo: estudiar el comportamiento de un grupo de 24 voluntarios universitarios; doce serían los carceleros y los otros 12 los presos. El reparto fué al azar, pero se seleccionó a los participantes escrupulosamente: debían ser jovenes absolutamente normales.

Este experimento ha pasado a formar parte de los manuales universitarios de psicología. A las 24 horas de comenzado ya empezaron a aparecer los primeros sintomas de abuso por parte de los carceleros a los presos. Muy pronto habían olvidado que aquello era un juego. Aquello estaba previsto que durase unos quince dias, pero a los seis hubo que suspenderlo para salvaguardar la integridad fisica y psiquica de los participantes; no solo hubo abusos de autoridad, sino tambien algunas agresiones físicas y crisis de ansiedad.

La conclusion del profesor fué : que nunca ves el mal cuando estás en la situación. Es fácil justificar muchas cosas en un lugar y un momento determinados, donde tus pautas morales se difuminan. Incluso él mismo, dice, superintendente de aquella prisión ficticia llegó a ser indiferente al sufrimiento amparado en la necesidad de llevar a cabo aquel experimento lo mas verazmente posible.

Este es preciamente el nucleo duro de su teoría: Todos llevamos un potencial torturador en nuestro interior y es relativamente sencillo que salga a la luz.

"La mente humana nos da el potencial para el bien y el mal; podemos ser santos o pecadores, atentos o indiferentes. Que ese potencial salga a la luz no solo depende de nosotros, sino de las situaciones en las que nos encontremos".

No hay comentarios: