lunes

ESPERA

Espera
A pesar de la distancia y de no vernos demasiado ambos hemos sabido siempre que algo sucedia entre los dos.

En el entretanto de este conocimiento, en tu vida sucedieron varias cosas, entre ellas el fin de tu matrimonio. Cada vez que tomabas un avion y, por una u otra razon, dejabas tu pais y venias al mío, nunca faltaba una visita, aunque fuera rápida, para vernos.

Nunca nos digimos nada. Nuestros dialogos de palabra eran convencionales y amistosos. Pero los que nos dirigiamos con los ojos tenían, desde luego, un caracter diferente. Como extraña era la incontrolable emocion cada vez que llamabas por telefono esgrimiendo disculpas varias para no ser sospechoso.

Así han pasado años, es cierto. Eso lo ha propiciado la distancia. La vida ha seguido su curso y estando tan lejos nos ha dejado vivirla de manera normal y sin apuros. Siempre hemos seguido en contacto por que hay muchas cosas que nos unen en amistad y casi familiarmente.

Tomaste el vuelo en Milán, casi como siempre y llegaste a Barajas, tambien como siempre. Cuando aterrizaste en mi ciudad, despues de realizar tu trabajo me llamaste y me diste la sorpresa de que acababas de llegar.

Subi a buscarte al aeropuerto y despues del primer café, distraidamente, nos asomamos al balcon que da a las pistas. Acodados en la barandilla con la espalda inclinada hacia el vacio, charlabamos mirando el ir y venir de los aviones y la gente. Sin apenas darnos cuenta nuestros hombros acortaron la distancia y nuestro brazos entraron en contacto.

No sé bien como pasó pero sin previo aviso se desataron todos los demonios. Los que llevábamos dentro desde hace tanto tiempo. Tu mirada era tan intensa que llegó a asustarme y fué para mi como un imán que me llevó hasta tus brazos.

Fué algo mágico, de tanta fuerza y atraccion que no habria habido nada en ese momento que pudiera separarnos. Sin importarnos el lugar publico y visible en el que estabamos ni las conveniencias en mi caso.

En ese momento no hubo palabras. Nada importaba salvo el beso y los dos ... fué algo natural, como si siempre hubiera sido.

- Tengo media hora- me digiste- tenía que venir .... no podía dejar pasar mas tiempo sin saber y sin que supieras.

Te vi tomar tu autobus camino del avion, en la pista ..... te volviste y agitaste tu mano en despedida. Tus ojos volvian a brillar de forma extraña .....

Y ahora espero. O quiza no espero. Que más da?. Ya no hay mas dudas. Por un momento tuvo para los dos sentido tanta espera.

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